Hace unos días publiqué algo que me daba risa: veo a mucha gente quejándose de que la cuota de su plan de IA no le dura nada.
Yo pago el plan de cien dólares, lo uso todos los días para proyectos reales —mantenimiento, refactors, ideas nuevas, trabajo de clientes— y se me resetea el mes con más del cuarenta por ciento disponible.
Mi teoría fue esta: a muchos no se les acaba construyendo. Se les acaba dando vueltas.
Sin plan, sin estructura, sin entender el código, sin saber qué quieren resolver. A puro "a ver qué pasa si le pido esto".
Lo publiqué así, seguro de mí. Y me contestaron.
El que tenía razón
Un programador me escribió algo que no esperaba:
"¿Usas caveman? ¿Solo haces prompting? Si usas sistemas con múltiples agentes, la cuota se te va en dos o tres tareas. Sin mencionar los flujos que incluyen creación de pruebas, actualizar memoria, etcétera."
Y tiene razón.
Yo corro agentes en paralelo, tengo skills propias configuradas, y hay flujos que actualizan documentación y memoria solos. Una tanda de esas pesa muchísimo más que hacer preguntas sueltas. Si alguien está haciendo eso, se le acaba la cuota rapidísimo y no es porque esté dando vueltas.
Pude haber defendido mi punto. Es lo que hace uno cuando publica algo y le llevan la contra: buscar el ángulo donde uno sigue teniendo razón.
Pero cuando alguien que sabe te corrige con un dato concreto, negarlo cuesta más que el punto que salvas.
Así que le di la razón. Y luego afiné lo mío, que es distinto de retractarme:
Es justo por eso lo del plan. Si sé qué quiero antes de lanzar tres agentes, esos tres traen algo. Si no, pagué tres veces por dar vueltas. No es no gastar. Es que lo gastado salga con algo.
Esa conversación me dejó mejor parado que el post original. No porque yo lo hiciera bien, sino porque él lo hizo bien.
El que no tenía razón
Otro me escribió algo con más filo:
"Si te sobra tanto es porque aún no lo estás usando en su máximo potencial, o tal vez las tareas que haces no son tan complejas."
Ahí no cedí, y creo que hice bien.
Porque el argumento no se sostiene: que me sobre cuota no dice nada sobre la complejidad de lo que hago. Son dos cosas distintas medidas con la misma regla.
Lo que sí cambia es el orden. Antes de pedirle algo, ya sé qué archivo voy a tocar y qué tiene que quedar. Eso me quita la mitad de las vueltas antes de empezar.
Y aquí está lo que me parece el fondo del asunto: gastar más no es señal de estar aprovechándolo mejor. Muchas veces es señal de estar buscando.
Lo que se me quedó
Un tercero remató con la frase que resume todo, y no era de programación:
"Mientras menos sabes sobre lo que estás tratando de hacer, más tokens gastas. Y no solo aplica al software."
Eso es exactamente. Y lo veo todo el tiempo fuera del código.
En publicidad pasa igual: el que no sabe qué quiere vender prueba diez públicos a ver cuál pega. El que sí sabe, prueba dos. No se gasta de más por hacer mucho; se gasta de más por no haber decidido.
En un taller pasa igual: el que no diagnostica bien cambia tres piezas hasta que le atina. Cada pieza cuesta.
La herramienta no te ahorra el trabajo de saber qué quieres. Solo hace más rápido lo que ya decidiste — y también más rápido lo que no.
Por qué escribo esto
Porque publiqué algo con seguridad, alguien me corrigió, y el resultado fue mejor que lo que publiqué.
Eso no pasa si uno sale a defender su post. Pasa si uno lee lo que le escribieron, comprueba si es cierto, y lo dice.
Y hay una diferencia que me costó años entender: conceder cuando el otro tiene razón no es lo mismo que ser tibio. Si tiene razón, se le da completa. Si no la tiene, se sostiene la posición entera.
Lo malo no es equivocarse en público. Lo malo es no enterarse.